Tercer largometraje de Bahman Ghobadi. La película es más bien un documental ficcionado, en el que se refleja la lucha diaria por la vida del pueblo kurdo asentado en Irán. Los protagonistas son la población infantil y juvenil, que son los más afectados por los desastres de la guerra: han pedido su infancia y tienen que luchar por la vida como si fueran adultos.
El propio Bahman afirma que los niños de esa región nacen ya con veinte años. En "Las tortugas también vuelan" se muestra el sufrimiento de un pueblo, que vive en una situación de miseria absoluta, a consecuencia tanto de sus dictatoriales gobernantes, como de la interesada intervención internacional. Se muestran las nefastas consecuencias que la guerra tiene para los pueblos. Los protagonistas de la película son niños refugiados kurdos en realidad y algunos de ellos son incluso mutilados de guerra. El chico que llega con su hermana no tiene brazos, el hijo de esta última tiene graves problemas visuales y a uno de los habitantes del poblado le falta una pierna. El director comentó que, tras el rodaje, se interesó por mejorar la salud de todos ellos. Ha conseguido que sean operados, con lo que han mejorado ostensiblemente su situación vital.
Esta película hace reflexionar al espectador sobre las injusticias que la guerra comete con las personas inocentes. Muestra la miseria absoluta que domina esa zona de la tierra y se muestra pesimista sobre el futuro, pues no parece encontrar ninguna solución posible al problema.
Bahman Ghobadi suele mostrar en sus filmaciones, lugares y personas que sufren, para así tratar de mejorar su situación al denunciarla, o por lo menos enseñarla al mundo.
En el año donde Sudáfrica será mirada por todo el mundo, Clint Eastwood estrenará su Invictus, mostrando una historia de Nelson Mandela, en busca de la pacificación nacional, después del salvaje régimen del Apartheid.
Clint Eastwood trabajó nuevamente con Morgan Freeman, quien hace de Nelson Mandela. Y está Matt Damon como uno de los jugadores de la selección de Rugby.
No me cansaré de decirlo, si alguien tenía que hacer una película de uno de los líderes más importantes del siglo XX, ese es Clint Eastwood. Mandela premio Nobel de la Paz, estuvo décadas preso por luchar contra el apartheid, y una vez que llegó a la presidencia, no fue en busca de venganza, si no de la pacificación nacional. Cuando terminaba su mandato, se negó a postularse a una reelección. No tenía ambición de poder eterno. El ya había hecho su tarea y dejó el camino a los nuevos líderes sudafricanos.
Clint Eastwood trabajó nuevamente con Morgan Freeman, quien hace de Nelson Mandela. Y está Matt Damon como uno de los jugadores de la selección de Rugby.
No me cansaré de decirlo, si alguien tenía que hacer una película de uno de los líderes más importantes del siglo XX, ese es Clint Eastwood. Mandela premio Nobel de la Paz, estuvo décadas preso por luchar contra el apartheid, y una vez que llegó a la presidencia, no fue en busca de venganza, si no de la pacificación nacional. Cuando terminaba su mandato, se negó a postularse a una reelección. No tenía ambición de poder eterno. El ya había hecho su tarea y dejó el camino a los nuevos líderes sudafricanos.


